
De nuevo iniciando semana y con miles nooo millones de cosas que hacer. El finde estuvo aburridin mucha lluvia el domingo y sin salir de casa, solo viendo pelis y pasando tiempo con mis bbs.
El sábado fui a una exposición de vampiros y hombres lobo que esta puesta en un museo del centro, la verdad me pareció bastante buena pues abarca leyendas de vampiros prehispanicos así como vampiros de diversas partes del mundo desde la antigüedad hasta nuestros tiempos, también mostraba mucha de la historia cinematográfica y literaria, es bastante recomendable para personas a quienes les interesa el tema.
Por la noche fue cumpleaños de mi cuñada pero como no la tolero no fui a su reunión, la verdad es una tipita bastante estúpida con quien no tengo nada en común y solo la respeto porque es esposa de mi hermano pero nada mas, por eso me invente que estaba cansada y que no quería salir.
El domingo inicio la carrera de Natalita y ahí vamos, espero lograr mi meta y terminar la carrera porque siempre que me inscribo en las carreras pasa algo y no puedo terminarlas pero bueno esta vez voy con mucho animo y obvio con mucha fuerza.
Voy a continuar contándoles un poco mas sobre mi. Comencé la preparatoria en el colegio de monjas a pesar de que creí que todo se tornaría peor y que serian un verdadero infierno esos años con las monjas, fue una grata sorpresa darme cuenta de que son muy comprensivas y que todas la chicas que fueron mis compañeras me aceptaron bastante bien, cabe mencionar que no tuve ningún problema ni con mi comportamiento ni con las materias durante esta etapa, creo que por el contrario me iba bastante bien.
Si bien una parte mi vida iba marchando baste bien, la parte emocional de mi vida comenzaba a caerse a pedazos. Durante el primer año de prepa subí mucho de peso de nuevo, y no me había percatado realmente de esto sino hasta que una prima, en su afán de querer presentarme a un chico me comento - te voy a presentar a un amigo, le dije que tenia una prima que es muy bonita pero que esta un poco gordita ...- Como podrán imaginar me quede helada, no supe que contestar y cuando llegue a casa, me mire al espejo y me di cuenta que efectivamente estaba hecha una cerda.
A partir de ese momento decidí que no quería volver a estar así de gorda, y ahí fue donde sucedió, poco a poco y sin darme cuenta fui cayendo en este espiral, comencé por dejar de comer, a veces comer poco otras nada. Hubo atracones y también vomitos. En un año pase de pesar 71 kg a pesar 52, aparentemente no me sentía mal, me sentía orgullosa de mi triunfo de ser tan delgada como yo quería . Sin embargo, por dentro la lucha por comer o no comer era terrible, amaba la comida y al mismo tiempo la odiaba tanto casi como me odiaba a mi misma por no poder estar delgada y comer como cualquier persona normal.
No sabia que esto se trataba de una enfermedad, y pasaron así casi los tres años de la prepa. Hasta que durante el ultimo año, una amiga a la cual le tengo un profundo cariño y respeto, me hablo sobre la anorexia y me dijo que ella tenia la sospecha de que yo la padecía, que ella veía señales muy claras como mis extraños habitos para comer, lo delgada que estaba, mis constantes cambios de humor, en fin ella lo sabia y yo también lo supe en ese momento aunque me negué a creerlo durante algún tiempo.
Finalmente acepte que estaba enferma, pero no sabia como salir de esto, como detenerme. Hubo momentos en los que estaba bastante bien, pero también hubo recaídas grandes. En mi casa, las cosas estaban mal, con mi madre que antes se la pasaba llamándome gorda ahora le preocupaba que estuviera delgada, que ironía! No me dejaba en paz, me cuestionaba e incluso me llevo con una psicóloga, no paso nada simplemente deje de ir a las sesiones y trate de mantener un perfil bajo, para que no siguieran dándose cuenta de todo lo que me pasaba, comía enfrente de mi madre y cuando estaba sola simplemente no lo hacia.
Bueno, ahora tengo que irme, pronto continuare con esta narración. A todas las que entraron a la carrera les deseo mucha suerte y fuerza de voluntad! Gracias por sus comentarios y por darme ánimos,
Besitos..
Querida amiga, como me hubiera gustado estar en esa exposición vampírica, el tema me fascina desde que leí Dracula con 12 años, la cultura precolombina es una de mis pasiones intelectuales, pero reconozco que jamás cayó en mis manos ningún ensayo que la relacionase con este interesante enfoque.
ResponderEliminarSeguro que a ti te hubiera gustado a su vez visitar Rumania y el verdadero castillo de Black Tepes, es una pasada, solo con el ambiente ya sales con una sensación extraña que te acompaña durante bastantes días.
Aunque no hay que irse tan lejos, a 9 kilómetros de donde vivo está Santillana del mar (el pueblo de las tres mentiras porque ni es santa, ni es llana ni tiene mar jeje) y allí hay una exposición perpetua sobre la inquisición que seguro que lo pasarías bomba.
En lo que se refiere a tu fascinante relato sobre la niñez estéticamente se puede decir que está muy bien narrado, es muy fluido, se lee de una tirada, pero es infinitamente triste, me trae recuerdos de lo que una palabra mal dicha puede repercutir en nuestro desarrollo como personas a esa edad tan difícil.
No te enrollo más, espero que estés bien, que te cuides y que disfrutes del bebé, que luego se hacen mayores y a veces te dan ganas de echarles al puchero.
Espero tu siguiente entrada, un abrazo amiga mía.
Hola preciosa!!!
ResponderEliminarSiempre me dejas con ganas de seguir leyendo, escribes muy bien y sobre todo la historia es muy emocionante, pero triste.
a veces las cosas no son como pensamos, me refiero a que en el colegio de monjas encontraste comprension y amistad.
Espero leer tu proxima entrada.
Cuidate y disfruta a tus bebes.
BESOS linda!!!
Te encontré gracias a que te apuntaste en mi blog, y me apunto yo también al tuyo, que me interesa seguirte ;-).
ResponderEliminarEs curioso lo de las cuñadas, conozco muchísimos casos en los que no se soportan. Supongo que porque estás obligada a tratar con ella por respeto a tu pareja, y en caso de las hermanas de los chicos no sé si será peor, es como si no aceptasen que su hermano ahora ya no vive en casa y si bien sigue siendo tu hermano para lo bueno y para lo malo, no puede seguir siendo tu niñera. O al menos es lo que creo que sucede casi siempre, por lo que me han contado y por lo que me pasa a mí misma.
En cuanto a tu anorexia... bueno, quizá es que ahora hay más información, o es que hay mil modos de caer, pero es curioso. Fuiste cayendo sin darte cuenta de que estabas experimentando un desorden alimenticio, igual que una de mis mejores amigas, que se dio cuenta de que era bulímica mucho tiempo después de serlo. Quizá es que creemos esa tontería de que eso sólo le pasa a los demás, como los accidentes o las enfermedades mortales, o quizá la negación es parte de la enfermedad.
En cualquier caso, y como me estoy liando, un beso y suerte en la carrera.